El Chip dentro de ti

¿OS IMAGINÁIS UN CHIP DENTRO DE VUESTRO CUERPO?. EN SUECIA YA ES REALIDAD.

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En Epicenter, un edificio de alta tecnología en Suecia, utilizan otra tecnología: un chip que se inserta debajo de la piel.

Los empleados para entrar apoyan su mano contra la pared para pasar y dentro también lo utilizan para utilizar la fotocopiadora y otros dispositivos.

¿Cómo lo hacen? Tienen un diminuto chip de identificación por radiofrecuencia implantado en su mano. Se trata de un objeto del tamaño de un grano de arroz.

Eso si, para tener este chip debes aceptar y dejarte implantartelo.

¿Y quién te hace esto?

Muy sencillo: un tatuador te pone el chip entre los dedos pulgar e índice. Según los que se lo han puesto duele muy poco pero es menos que una inyección.

Pero ¿la gente quiere llegar a este punto de intimidad con la tecnología?. Hay forofos y detractores pero lo que está claro es que el proyecto sigue a delante y si no que se lo digan a Google.

Según Hannes Sjoblad, Chief Disruption Officer at Epicenter Stockholm, el proyecto quiere adelantarse al día en el que otros quieran ponernos un chip, adelantarse a gobiernos y empresas.

“Ser capaces de entender esta tecnología antes de que las grandes empresas y los grandes gobiernos vengan y nos digan que todo el mundo debería llevar un chip: el chip de los impuestos, el de Google o el de Apple o el de Samsumg”.

Estos chips parecen inocentes pero llegarán otros más sofisticados. Insertar tecnología bajo la piel, que se convierta o no en algo que se acepte culturalmente es una cuestión que traerá mucha discusión.

Hoy en día tenemos una explosión continua con el Internet de las cosas y estamos empezando a descubrir las cosas que podemos hacer con esto.

Muchas personas piensan que hay una delgada línea que separa a los humanos de las máquinas. En términos generales opino que las maquinas nunca van a llegar al nivel de autonomía y discernimiento humano que tenga un humano.

Es cierto que existen prótesis biónicas, caderas artificiales o incluso lentes de contacto, que lanzó Google, que pueden monitorear los niveles de glucosa.

Un ejemplo claro de lo que puede llegar a hacer el Internet de las cosas es BioStamp, desarrollado por la empresa estadounidense MC10: un tatuaje que se sella directamente sobre el cuerpo y recopila, entre otras cosas, tu temperatura corporal, los niveles de hidratación y la exposición a rayos ultravioleta. Otra compañía estadounidense, Proteus, está desarrollando una píldora con un sensor incrustado que funciona en conjunto con un parche sobre la piel.

El gran problema de esta tecnología es que se puede subir o compartir electrónicamente, pero en muchos casos no sabemos quién puede tener acceso a estos datos.

Pero ¿funcionan mejor sobre nuestra piel o dentro de nuestro cuerpo? Esto es algo que todavía se está investigando. Y aunque esta tecnología todavía no está lista para el consumidor convencional, sí que se debería generar un debate en la sociedad al respecto.

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